Qué ver en Oviedo en un día
Oviedo es una ciudad para caminar. El casco antiguo es compacto, está peatonalizado casi por completo y tiene una limpieza y un cuidado que llaman la atención al primer visitante. Con una jornada da para lo esencial, incluido el prerrománico del Naranco.
Mañana: casco antiguo
Empieza por la Catedral de San Salvador, con su torre única y asimétrica que preside la plaza de Alfonso II. Dentro está la Cámara Santa, declarada Patrimonio de la Humanidad, con las cruces de la Victoria y de los Ángeles.
Desde ahí callejea hacia la Plaza del Fontán, con sus soportales y su mercado, y la Plaza de Trascorrales, una de las más bonitas y fotografiadas. Todo queda a dos minutos.
Por el camino te cruzarás con las esculturas urbanas, que son marca de la ciudad: La Regenta, la Maternidad de Botero, el Woody Allen de la calle Milicias Nacionales y el célebre Culis Monumentalibus.
Mediodía: sidra en Gascona
La calle Gascona es el Bulevar de la Sidra: una sucesión de sidrerías en cien metros. Es parada obligada y te lo contamos con detalle en la guía de la sidra.
Tarde: Campo San Francisco y el Naranco
El Campo de San Francisco es el pulmón de la ciudad y el sitio donde mejor se ve cómo vive Oviedo. Al lado está el Teatro Campoamor, donde se entregan cada octubre los Premios Princesa de Asturias.
Si tienes coche o tomas un taxi, sube al monte Naranco. Allí están Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, dos joyas del prerrománico del siglo IX y también Patrimonio de la Humanidad. Media hora de subida y las mejores vistas de la ciudad. Lo desarrollamos en la guía del prerrománico.
Si te sobra tiempo
- Museo de Bellas Artes de Asturias, de entrada gratuita y con una colección muy por encima de lo esperable.
- San Julián de los Prados, con sus frescos prerrománicos casi intactos.
- La Foncalada, una fuente medieval urbana única en Europa.
Si te quedas más días, mira las excursiones por Asturias: la ciudad es una base logística excelente.


